¿Merece la pena invertir en fondos de inversión?

Tiempo de lectura: 7 minutos

Invertir en fondos de inversión permite acceder a una cartera de activos mediante un único producto, pero no todos los fondos ni todas las estrategias son adecuados para cualquier inversor. Antes de invertir conviene definir tu objetivo y plazo, valorar cuánto riesgo puedes asumir, entender en qué invierte el fondo y comparar sus costes.

Si estás pensando en invertir en fondos de inversión, el proceso debería empezar por esas decisiones y no por buscar simplemente el fondo que más ha subido. La rentabilidad pasada no garantiza resultados futuros y una inversión puede perder valor.

Si primero quieres entender qué es un fondo, cómo funciona y qué tipos existen, puedes empezar por Fondos de inversión: qué son y cómo funcionan.

Si estás pensando en invertir en fondos de inversión, no necesitas empezar buscando cuál ha sido el más rentable. Es más útil seguir un proceso ordenado:

  1. Define el objetivo. Decide para qué estás invirtiendo y cuándo podrías necesitar ese dinero.
  2. Determina cuánto puedes invertir. Separa el dinero destinado a gastos e imprevistos del que puedes mantener invertido.
  3. Valora el riesgo. Comprueba qué pérdidas temporales podrías asumir sin abandonar tu estrategia.
  4. Entiende el fondo. Revisa en qué invierte, su política de inversión, nivel de riesgo y horizonte recomendado.
  5. Compara costes. Las comisiones y otros gastos reducen la rentabilidad que finalmente obtienes.
  6. Decide cómo aportar. Puedes disponer de una cantidad inicial, realizar aportaciones periódicas o combinar ambas posibilidades.
  7. Revisa sin perseguir al mercado. Comprueba periódicamente si el fondo continúa encajando con tu objetivo, en lugar de cambiar de estrategia por movimientos de corto plazo.

Si todavía necesitas entender el producto desde la base, consulta qué son los fondos de inversión y cómo funcionan. Y antes de tomar una decisión conviene conocer también los riesgos de un fondo de inversión.

Los fondos pueden ser interesantes cuando buscas construir patrimonio a medio o largo plazo y quieres hacerlo mediante una cartera diversificada.

Pueden tener sentido, por ejemplo, si:

  • Tienes tus finanzas razonablemente organizadas.
  • Puedes ahorrar de forma habitual.
  • No necesitas inmediatamente el dinero que vas a invertir.
  • Tienes un horizonte temporal suficientemente amplio.
  • Comprendes que tu inversión puede perder valor.
  • Estás dispuesto a mantener una estrategia durante años.
  • Conoces los costes y las características del producto.

Pero hay una condición que suele olvidarse:

Si no sabes cuánto ingresas, cuánto gastas, cuánto puedes ahorrar o qué deudas tienes, probablemente el primer paso no sea invertir.

El primer paso es conocer tu situación.

Necesitas saber:

Ingresos → Gastos → Ahorro → Deudas → Patrimonio

Cuando tienes una visión clara de estos elementos, puedes empezar a determinar cuánto dinero puedes destinar a tus objetivos financieros.

Y ahí es donde la inversión puede empezar a tener sentido.

En muchos casos, sí tiene sentido construir primero un colchón financiero para hacer frente a gastos imprevistos.

Imagina que inviertes todo el dinero disponible y, pocos meses después, tienes un gasto importante.

Si el mercado está cayendo en ese momento, podrías verte obligado a vender una inversión con pérdidas para conseguir el dinero.

Tener una reserva para emergencias reduce la necesidad de utilizar las inversiones a corto plazo.

Por eso conviene separar mentalmente dos cosas:

Dinero para imprevistos

y

Dinero destinado a objetivos de inversión.

No tienen necesariamente la misma función ni deberían gestionarse de la misma manera.

Esta debería ser tu primera pregunta.

No es lo mismo invertir para:

  • La jubilación.
  • Comprar una vivienda.
  • Crear patrimonio.
  • Conseguir independencia financiera.
  • Complementar unos ingresos futuros.
  • Alcanzar un objetivo concreto.

Tu objetivo determina, en buena medida, cuánto tiempo puedes mantener la inversión y qué nivel de riesgo puedes asumir.

Por eso:

El plazo es fundamental.

Si sabes que necesitarás el dinero dentro de seis meses o un año, asumir una elevada volatilidad puede no tener sentido.

En cambio, si tu objetivo está a 15 o 20 años vista, puedes tener mayor capacidad para soportar las fluctuaciones que se produzcan durante el camino.

No significa que cuanto más largo sea el plazo, más riesgo debas asumir.

Significa que el plazo debe formar parte de la decisión.

No existe una cantidad mínima universal que determine cuándo debes empezar.

Lo importante es que la cantidad sea compatible con tu situación.

Puedes plantearte:

¿Cuánto dinero tengo disponible?

¿Cuánto necesito mantener como colchón?

¿Cuánto puedo ahorrar cada mes?

¿Cuánto puedo invertir sin comprometer mis gastos y objetivos a corto plazo?

La respuesta será diferente para cada persona.

Y puede cambiar con el tiempo.

Esta pregunta es fundamental.

Cuando los mercados suben, casi cualquier estrategia parece fácil.

La verdadera dificultad llega cuando aparecen las caídas.

Imagina que tienes:

20.000 € invertidos

y tu cartera cae un 25 %.

Pasarías temporalmente a tener:

15.000 €

¿Podrías mantener la estrategia?

¿O venderías inmediatamente porque la pérdida te resulta insoportable?

No existe una respuesta correcta para todo el mundo.

Pero sí existe una mala estrategia:

Una inversión que ha obtenido una rentabilidad elevada puede resultar muy atractiva.

Pero una rentabilidad pasada no garantiza que vaya a repetirse.

Además, cuanto mayor sea la rentabilidad potencial de determinadas inversiones, mayor puede ser también el riesgo que estés asumiendo.

Por eso no deberías elegir un fondo simplemente porque aparezca entre los que más han ganado recientemente.

Pregunta primero:

¿Cómo ha conseguido esa rentabilidad?

¿Qué riesgos ha asumido?

¿Qué contiene su cartera?

¿Qué podría ocurrir en un escenario desfavorable?

Las comisiones pueden parecer pequeñas cuando las miras de forma aislada.

Pero una inversión puede mantenerse durante muchos años.

Y durante ese tiempo, los costes se van acumulando.

Por eso, al comparar fondos no mires únicamente la rentabilidad.

Mira también:

  • Comisión de gestión.
  • Comisión de depósito.
  • Comisiones de suscripción o reembolso, cuando existan.
  • Otros gastos asociados.

La pregunta correcta no es:

«¿Cuánto ha ganado este fondo?»

Sino:

Esta es otra duda habitual.

Si dispones de una cantidad importante de dinero, puedes plantearte invertirla de una vez o distribuir las aportaciones a lo largo del tiempo.

Por otro lado, si inviertes parte de tus ingresos cada mes, probablemente realizarás aportaciones periódicas.

No hay una única respuesta válida para todas las personas.

La decisión dependerá de factores como:

  • Tu situación financiera.
  • El dinero disponible.
  • Tu horizonte temporal.
  • Tu tolerancia al riesgo.
  • Tu estrategia.

Lo importante es evitar que la decisión sea fruto de intentar adivinar qué hará el mercado la próxima semana.

Puede obligarte a vender en el peor momento.

Una caída del mercado puede coincidir con el momento en que necesitas recuperar el dinero.

El ganador de ayer no tiene por qué ser el ganador de mañana.

Los costes reducen la rentabilidad final.

Nunca deberías invertir en un producto que no entiendes mínimamente.

Invertir no consiste en perseguir continuamente la inversión que mejor está funcionando.

Las caídas forman parte de muchas inversiones. La respuesta debería depender de tu estrategia, no únicamente de la emoción del momento.

Las 7 preguntas que deberías responder antes de invertir

Antes de dar el paso, comprueba que puedes responder con claridad:

Tengo un objetivo concreto.

Tengo definido un horizonte temporal.

La inversión no compromete mis necesidades básicas ni mi colchón financiero.

Sé cuánto podría caer mi inversión y cómo reaccionaría.

Entiendo dónde invierte el fondo y qué estrategia utiliza.

Conozco sus principales costes y comisiones.

Tengo una estrategia definida antes de que llegue el momento.

Si no puedes responder a estas preguntas, quizá todavía no necesitas elegir un fondo.

Necesitas entender mejor tu situación y la inversión que estás planteándote.

Sí, puede merecer la pena.

Los fondos pueden ofrecer diversificación, acceso a diferentes mercados y una forma relativamente sencilla de mantener una cartera de inversión.

Pero no deberían convertirse en una decisión automática.

Un fondo puede ser adecuado para una persona y completamente inadecuado para otra.

Por eso, la pregunta no debería ser:

¿Cuál es el mejor fondo de inversión?

Sino:

Si después de analizar tu situación has decidido que los fondos de inversión pueden encajar contigo, llega el siguiente paso.

Elegir y analizar un fondo.

Aquí no deberías fijarte únicamente en la rentabilidad.

Hay otros aspectos fundamentales que debes estudiar antes de tomar una decisión.

👉 ¿Qué debes tener en cuenta para elegir el mejor fondo de inversión?

Porque invertir no consiste en encontrar el producto que más ha ganado.

Consiste en encontrar una estrategia que entiendas y que puedas mantener.

En Mejora Tu Economía creemos que mejorar tus finanzas no consiste en empezar directamente por invertir.

El orden importa.

Organiza tu dinero.

Mejora tu capacidad de ahorro.

Construye una base financiera sólida.

Define tus objetivos.

Y después, invierte.

Información, no asesoramiento

El contenido de Mejora tu Economía tiene una finalidad exclusivamente informativa, educativa y divulgativa. No constituye asesoramiento financiero, de inversión, fiscal o legal, ni una recomendación personalizada para comprar, vender o mantener ningún producto o activo. Las decisiones financieras deben valorarse según las circunstancias de cada persona y, cuando sea necesario, con un profesional debidamente autorizado. Toda inversión implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital. Consulta el descargo de responsabilidad.

3 comentarios en «¿Merece la pena invertir en fondos de inversión?»

  1. Enhorabuena por el artículo y el blog, realizáis análisis técnicos y en profundidad que están al alcance de la comprensión de todos, independientemente del nivel de conocimiento de, en este caso, inversiones. En este post se ve claramente, empezáis hablando de como elegir un fondo de inversión y continuáis hasta tocar indicadores técnicos como el Alfa de Jansen o hablando de ISR. Gran post, saludos!

  2. Enhorabuena por la web/blog, se nota que hay mucho trabajo aquí.

  3. Existen muchos tipos de fondos de inversión, la clave está en informarse y encontrar el que se adapta a nuestros objetivos financieros, tiene un nivel de riesgo que podemos aceptar y su rendimiento se adapta a nuestras necesidades.

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