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¿Conoces qué productos financieros puedes utilizar para ahorrar?. En este artículo te explico los principales productos bancarios que tienes a tu alcance. Todos ellos, tienen una alta liquidez y un bajo o nulo riesgo. Ten muy presente que son productos adecuados para ahorrar pero no para combatir la pérdida de poder adquisitivo por el paso del tiempo. Por último, te cuento cuáles de ellos utilizo y para qué lo hago.

Importancia del ahorro

Me habrás leído en multitud de ocasiones que el ahorro es básico para la buena salud de tus finanzas. 

Si no consigues que tus ingresos sean superiores a tus gastos, difícilmente, lograrás que tu situación financiera mejore.

Pero esto tan solo es el inicio, tan solo ahorrando no conseguirás dar un salto diferencial en la gestión de tu dinero ni vas a conseguir la libertad financiera.

En el post “Conoce por qué es importante el ahorro para tus finanzas” te cuento más en profundidad la importancia de disponer de una buena capacidad de ahorro.

Porque ahorrar es un ejercicio de prudencia y responsabilidad, vital para tu supervivencia financiera.

Al igual que una empresa necesita generar beneficios para sobrevivir en el mercado, cualquier persona necesita generar un beneficio personal entre sus ingresos y gastos. 

Sobre esto te hablo en el artículo “Conoce por qué tienes que controlar tus gastos”. Ahí te explico por qué es fundamental que, por un lado, controles todos tus gastos, y por otro, intentes maximizar y diversificar tus ingresos.

El problema surge cuando no se dispone de la autodisciplina, ni de los conocimientos ni se conocen las herramientas necesarias que puedes utilizar para mejorar este proceso.

En el fondo, yo creo que todo el mundo entiende esta importancia del ahorro, independientemente de que lo practique en su vida. 

En el área del blog, “Ahorra” te enseño las claves para mejorar tu capacidad de ahorro.

Diferencia entre ahorro e inversión

Antes de detallarte los productos financieros que tienes a tu disposición para ahorrar, quiero comentarte una cuestión: la diferencia entre ahorro e inversión.

Quiero explicarte esta diferencia porque es posible que algunos de estos productos que estoy a punto de enumerarte, los puedas utilizar tanto para ahorrar como para invertir. Ambos conceptos pueden parecerse y es frecuente que muchas personas los utilizan indistintamente. Pero presentan distintas connotaciones.

Tanto ahorrar como invertir suponen detraer una cantidad de dinero de la opción de poder gastarla en la actualidad con objeto de utilizarla en un futuro.

Pero más allá de esto, cuando hablamos de ahorro solemos pensar más en preservar dicha cantidad de dinero con objeto de tenerla disponible en un futuro, primando por encima de todo la liquidez y seguridad de poder disfrutarla para satisfacer nuestros objetivos financieros. O simplemente, mantenerla como colchón financiero ante imprevistos.

Por tanto, una característica en el ahorro es la de minimizar el riesgo, llegando incluso a obtener, frecuentemente, rentabilidades por debajo de la inflación, por lo que se va perdiendo poder adquisitivo con el transcurso del tiempo.

Cuando hablamos de inversión, ahí sí, implícitamente, estamos incurriendo en un cierto nivel de riesgo buscando más la obtención de una rentabilidad y hacer que nuestro capital actual se incremente en un futuro.

En la inversión, se suele considerar un mayor horizonte temporal y, obviamente, no se tiene por qué descartar la capacidad de obtener liquidez futura, enfocando en muchas ocasiones esta inversión hacia la satisfacción de un objetivo concreto.

 Esta confusión la encontrarás, incluso, en el uso de algunos productos de los que te hablo.

Lo observarás, porque alguno de ellos es posible utilizarlo tanto para ahorrar como para invertir.

El matiz, por tanto, lo encontrarás en el objetivo que se persigue con él.

Cuando hablamos de ahorro e inversión se deben contemplar, ineludiblemente, varios aspectos esenciales como son el riesgo ( toda inversión conlleva un riesgo determinado), rentabilidad (la cual cobra más importancia cuando se invierte), horizonte temporal y liquidez.

Productos de ahorro

¿Estás convencido de la necesidad de ahorrar en tu vida?

A lo largo del blog Mejora tu economía tienes acceso a las técnicas, herramientas y productos financieros para conseguir ahorrar de la forma más efectiva.

En este artículo, voy a resumirte los principales productos bancarios que tienes a tu disposición en España, para conseguir ahorrar de la manera más efectiva.

Actualmente, existe un amplio número de productos financieros que te permiten planificar el ahorro para que consigas tus objetivos financieros y crear un colchón para cubrir posibles imprevistos.

Utilizando estos productos financieros cumplirás las premisas que antes te mencionaba de tener liquidez, minimizar el riesgo y obtener rentabilidad para que te compense la pérdida de poder adquisitivo por el paso del tiempo.

1.- Cuentas a la vista (a ser posible remuneradas)

Lo ideal de ahorrar en cuentas a la vista es que éstas sean cuentas remuneradas, es decir, cuentas en las que puedas obtener algo de rentabilidad al dinero depositado en ellas.

Lo más frecuente que como cuentas a la vista, éstas tengan liquidez total e inmediata, pero podrían presentar algunas limitaciones en este sentido,

También podrían exigir una serie de requisitos para proporcionar dicha rentabilidad (por ejemplo, domiciliación de nómina, recibos, uso mínimo de tarjetas o la contratación de otros productos). 

Ahorrar en cuentas bancarias es el producto bancario más utilizado. 

2.- Depósitos bancarios

Esos productos pueden tener distintas características, aunque es común en todos ellos que se cede un capital a una entidad financiera por un plazo determinado de tiempo a cambio de una rentabilidad. 

Imposiciones a plazo

Por un lado, tienes desde las tradicionales imposiciones a plazo fijo, en las que el titular cede a la entidad financiera una determinada cantidad de dinero por un plazo predeterminado (desde días a años), y por el cual percibe un tipo de interés conocido de antemano.

Normalmente este tipo de interés suele ser fijo, aunque podrías también encontrar opciones en las que el mismo puede variar en función del cumplimiento de determinados requisitos (contratación con la entidad financiera de otros productos, como una nómina, seguros, etc.).

En este tipo de productos financieros, normalmente, el capital está garantizado al vencimiento.

La entidad financiera tiene el compromiso de devolución de este dinero junto con unos intereses pactados también en su inicio.

Esta percepción de intereses se puede realizar en su totalidad al vencimiento, o de manera fraccionada por periodos intermedios (por ejemplo, mensualmente, trimestralmente, etc.)

Los depósitos suelen contemplar la posibilidad de cancelación anticipada, aunque conlleve una penalización en forma de comisión. 

En estas imposiciones a plazo estamos en el mismo caso que el anterior de las cuentas remuneradas, y dada la evolución de tipos de interés vividas durante años, las entidades financieras redujeron la rentabilidad de los mismos hasta niveles mínimos o incluso nulos.

Depósitos combinados

También, dentro de este grupo de depósitos, surgieron en los últimos años una modalidad, la de los depósitos combinados, en los cuales se combinan dos productos, un depósito a plazo tradicional con una rentabilidad prefijada y, por otro, normalmente un fondo de inversión.

Es posible encontrar distintas alternativas dentro de estos depósitos combinados, ofreciendo mayor rentabilidad en la parte del depósito cuanto mayor sea el capital suscrito en la parte del fondo de inversión.

En esta modalidad, se suele incurrir en cierto nivel de riesgo, la proveniente del capital invertido en el fondo de inversión seleccionado.

Depósitos estructurados

Por último, dentro de los depósitos bancarios, podemos distinguir los depósitos estructurados.

En ellos, igual que en la modalidad anterior, podemos obtener una rentabilidad cierta y conocida, previamente, o bien que, ésta se encuentre vinculada a la evolución de un índice o activo de referencia.

Este índice o activo, normalmente, es de renta variable y es el que le confiere, en realidad, el riesgo a este depósito.

Es muy importante conocer si el capital contratado está garantizado en su totalidad o en un porcentaje.

E igualmente, es necesario conocer su liquidez, conociendo qué penalización tendrías que asumir por cancelar anticipadamente el mismo, si te ofrece esta opción.

Probablemente, este atributo de la liquidez no sea el más recomendable de este tipo de depósitos.

3.- Seguros de ahorro

En este tipo de producto financiero, la entidad financiera o aseguradora se compromete a abonar al asegurado una cantidad de dinero en una fecha determinada, proporcionando una rentabilidad cierta por este dinero depositado.

Adicionalmente, incorpora un seguro de vida para el asegurado, dando cobertura en caso de fallecimiento del asegurado.

En estos productos el asegurado se compromete a realizar aportaciones periódicas (en el artículo: “8 razones para crear tu plan de ahorro periódico” puedes conocer más acerca de la importancia de las aportaciones periódicas) y es posible, que el capital depositado no pueda ser rescatado durante un cierto periodo de tiempo.

4.- Fondos de inversión

Este tipo de productos financieros pueden enfocarse tanto como una mera inversión como producto de ahorro.

Es preciso destacar de manera importante que este producto no está carente de riesgo, como puedes conocer en el artículo “¿Cuáles son los riesgos de un fondo de inversión?”.

Pero este riesgo puedes reducirlo notablemente a través de las aportaciones periódicas y de una adecuada selección del tipo de fondo, y a través de la diversificación de activos que compongan su cartera.

Para ahorrar por medio de fondos de inversión y conseguir controlar el riesgo de los mismos y que éste sea muy reducido, tienes los fondos de inversión que invierten en activos monetarios o bien, fondos de inversión de renta fija.

5.- Planes de pensiones (EPSV en País Vasco)

Este tipo de productos comparte, conceptualmente, con los fondos de inversión la característica de ser un patrimonio gestionado por una entidad, invirtiendo en una determinada cartera de activos más o menos diversificada.

Es común encontrar en distintas entidades financieras planes de pensiones y fondos de inversión con nombre y vocación de inversión similares. La diferencia fundamental entre ellos radica en la fiscalidad y liquidez de ambos tipos de productos. 

En España, los planes de pensiones han sido los productos de previsión enfocados al ahorro para la jubilación por excelencia.

Y, normalmente, productos con objetivos a más largo plazo que te permiten ahorrar para la jubilación contemplando la opción de liquidez en un buen número de contingencias posibles. (jubilación, fallecimiento, incapacidad permanente, dependencia severa, enfermedad grave, desempleo de larga duración o aportaciones con 10 años de antigüedad).

Los EPSV (Entidades de Previsión Social Voluntaria) son similares a los planes de pensiones pero son específicos para residentes en el País Vasco.

Es importante resaltar que la liquidez no es el principal atributo de estos productos, y al igual que comentaba con los fondos de inversión, para conseguir reducir el riesgo de éstos lo recomendable es optar por planes de pensiones que inviertan en activos monetarios o de renta fija.

Aunque debes conocer que si optas por alguno de éstos planes la rentabilidad que obtengas no será su principal ventaja.

Tanto planes de pensiones como fondos de inversión son productos más idóneos para invertir y hacer crecer tu patrimonio en el largo plazo, más que utilizarlos como vehículo de ahorro sin más.

6.- Planes de previsión asegurados

Los planes de previsión asegurados son similares a los planes de pensiones, en fiscalidad, liquidez, etc.

Su diferencia radica en que los PPA son instrumentalizados en un seguro.

Su rentabilidad se encuentra próxima a la situación de los tipos de interés, por la que ha estado más penalizada por la situación de tipos bajos vivida desde 2015 en Europa.

Normalmente, estos productos son garantizados y con una rentabilidad cierta y revisable periódicamente.

7.- Planes de jubilación

Muy frecuentemente confundidos con los planes de pensiones, pues ambos intentan generar un ahorro para la jubilación, los planes de jubilación al igual que te indicaba de los planes de previsión asegurados, son un seguro y no se instrumentan mediante un fondo de pensiones como los planes de pensiones.

Además de esto, se diferencian notablemente en la fiscalidad, liquidez (los planes de jubilación tienen mayor liquidez aunque puedan tener una penalización) y un rentabilidad menor, pero cierta.

8.- Planes individuales de ahorro sistemático, PIAS

Es también un tipo de seguro como los anteriores, que permite, mediante aportaciones periódicas disponer de un capital futuro, orientado a complementar la pensión de jubilación.

Disfruta de ventajas fiscales en el momento del rescate, como ocurre con los planes de jubilación.

Comparte con éstos y los seguros de ahorro, el disponer de una rentabilidad cierta y prefijada.

9.- Seguros individuales de ahorro a largo plazo, SIALP

De más reciente creación, los SIALP son seguros individuales de ahorro de largo plazo.

Fueron creados en 2015 cuando se introdujeron los PALP (planes de ahorro a largo plazo o planes de ahorro 5).

Se crearon para incentivar el ahorro a largo plazo con estos productos, incluyen una serie de ventajas fiscales (exención de la tributación si se mantienen al menos  5 años).

Suelen ser garantizados (bien totalmente o en su mayor parte) y proporcionan un tipo de interés cierto, conocido de antemano.

Presentan alguna limitación como es el importe máximo a aportar de 5000 euros anuales, solo se puede mantener un solo SIALP contratado en el sistema financiero y no se permite el rescate parcial ni la movilización parcial.

Sí es posible el rescate o movilización a otra entidad de forma total. En estos casos, al realizarse según las condiciones de mercado se puede experimentar alguna minusvalía.

A vencimiento de los primeros 5 años se podrá seguir manteniendo, aunque sobrepasado este plazo, independientemente del momento de rescate se asegura beneficiarse de la exención fiscal.

10.- Cuentas individuales de ahorro a largo plazo, CIALP

Las cuentas individuales de ahorro a largo plazo son similares a los SIALP.

Su diferencia principal con los SIALP radica en que los CIALP se instrumentan como un depósito a plazo y no como un seguro como ocurre con los SIALP.

Comparten ventajas fiscales y limitaciones.

11.- Unit linked

Son productos híbridos entre un fondo y un seguro.

Se trata de un seguro de vida ahorro compuesto por otro producto (generalmente, los más comercializados son junto a fondos de inversión, aunque también pueda ser con acciones, bonos, etc.).

En este producto es el titular el que asume todo el riesgo de la inversión.

Como producto de seguro de ahorro incorpora un capital de fallecimiento.

12.- ETF

Los ETF son fondos de inversión cotizados.

Son un producto híbrido entre los fondos de inversión y las acciones del mercado de valores.

Poseen la característica que aunque se compongan de participaciones como los fondos de inversión cotizan en tiempo real como las acciones de bolsa.

Aunque sean más un producto destinado a la inversión, se podrían utilizar como vehículo de ahorro seleccionado productos de perfil más conservador.

13.- Bonos y letras del Tesoro

También, puedes utilizar estos títulos de renta fija, invirtiendo en ellos directamente, y no a través de otro productos financieros, como te mencionaba anteriormente (fondos de inversión, planes de pensiones, etc.).

Las letras del tesoro son valores de renta fija emitidos entre 3 y 12 meses.

Por tanto, poseen la característica de que estos títulos son emitidos con un vencimiento de muy corto plazo.

“Son valores emitidos al descuento o a premio, por lo que su precio de adquisición puede ser inferior o superior al importe que el inversor recibirá en el momento del reembolso. La diferencia entre el valor de reembolso de la Letra (1.000 euros) y su precio de adquisición será la rentabilidad generada por la Letra del Tesoro.” según la web del tesoro.es.

Los bonos son títulos emitidos a un plazo mayor que las letras del tesoro.

Pueden ser emitidos tanto por gobiernos como por empresas y representan un préstamo que se realiza a su emisor.

En este sentido, hago mención a los bonos, pero no de un plazo excesivo de tiempo.

Qué productos de ahorro utilizo

En la organización de mis finanzas, utilizo por supuesto cuentas bancarias para el pago de recibos y para recibir ingresos.

Pero, además de estas cuentas operativas de diario, principalmente tengo depósitos bancarios, a 1 año, los cuales utilizo como fondo de emergencia. Es un dinero reservado, exclusivamente para la atención de posibles imprevistos importantes y urgentes.

Este dinero, intento que pierda el minimo poder adquisitivo por el paso del tiempo, por ello, busco la máxima remuneración sin asumir ningún riesgo.

Además de esto, utilizo una cuenta remunerada para rentabilizar algo la liquidez que tengo reservadas para atender gastos y para realizar inversiones si se presenta alguna oportunidad de mercado interesante.

Estos son los principales productos de ahorro que utilizo. También mantengo, por ejemplo, fondos de inversión y planes de pensiones, pero los utilizo con el sentido de invertir y buscar que mi dinero crezca. Por ello, no cumplen la premisa de la seguridad máxima.

Conclusión

Como has visto, existen multitud de productos financieros que puedes utilizar para ahorrar tu dinero.

Lo ideal es que utilices este tipo de productos para constituir tu fondo de emergencia (en este sentido, los productos de previsión enfocados a la jubilación no serían recomendables) y para disponer de un fondo de gastos, que como te he explicado, que te proporcione margen de actuación en caso de imprevistos.

Pero más allá de esto, lo deseable es que todo tu ahorro, tanto actual como futuro, lo inviertas para conseguir que éste crezca con el paso del tiempo y no pierda poder adquisitivo por le efecto de la inflación.

Todos los que te he mencionado en este artículo son productos bancarios de perfil conservador o muy conservador. Y en muchos casos, casi sin riesgo para el titular.

Este blog y su contenido gira entorno a conceptos de finanzas personales, ahorro e inversión. Proporcionamos herramientas y consejos útiles para que mejores tu economía personal y logres alcanzar la calidad de vida que desees. No realizamos asesoramiento, ni recomendaciones concretas de contratación de productos, ni de realizar una inversión determinada. Los contenidos compartidos en este blog «mejoratueconomia.com» son meramente informativos. Lo hacemos con el objetivo de fomentar la educación financiera. Mejoratueconomia.com no asume ninguna responsabilidad por las decisiones tomadas sobre la base del contenido disponible en este sitio web.

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