¿Cuáles son los riesgos de un fondo de inversión?

Tiempo de lectura: 9 minutos

Los fondos de inversión son una de las alternativas que existen para invertir y diversificar nuestros ahorros. Pero que un fondo invierta en muchos activos diferentes no significa que esté libre de riesgo.

Cuando invertimos en un fondo podemos ganar dinero, pero también podemos perderlo. El valor de nuestra inversión puede subir o bajar dependiendo de los activos en los que invierte el fondo y de la evolución de los mercados.

Por eso, antes de invertir no deberíamos preguntarnos únicamente cuánto podemos ganar, sino también:

¿Cuánto puedo perder? ¿Por qué podría perderlo? ¿Y estoy preparado para asumirlo?

Conocer los principales riesgos de un fondo de inversión es el primer paso para invertir de forma más consciente.

Sí.

Un fondo de inversión no es un depósito bancario ni una inversión cuya rentabilidad esté garantizada por el simple hecho de estar gestionada por una entidad financiera.

Si los activos que forman parte de la cartera del fondo pierden valor, el valor liquidativo del fondo también puede disminuir.

Por ejemplo, imaginemos que inviertes 10.000 €:

Caída del fondoValor de tu inversión
0 %10.000 €
-10 %9.000 €
-20 %8.000 €
-30 %7.000 €
-40 %6.000 €

Esto no significa necesariamente que la pérdida vaya a ser definitiva. Si el fondo se recupera y tú mantienes la inversión, su valor puede volver a subir.

Pero existe una idea fundamental:

No todos los fondos tienen el mismo nivel de riesgo.

No es lo mismo invertir en un fondo monetario que en uno que invierte principalmente en acciones de empresas de todo el mundo.

El riesgo depende, entre otros factores, de:

  • Los activos en los que invierte.
  • La proporción de renta fija y renta variable.
  • Los países y mercados en los que invierte.
  • La divisa de sus inversiones.
  • La concentración de la cartera.
  • La calidad crediticia de los emisores.
  • El plazo de las inversiones.
  • La liquidez de los activos.
  • La estrategia y política de inversión del fondo.

Por eso, no deberíamos elegir un fondo únicamente porque haya obtenido una determinada rentabilidad en el pasado.

Es uno de los riesgos más importantes.

El valor de las inversiones que forman parte del fondo puede subir o bajar como consecuencia de la evolución de los mercados financieros.

Si un fondo invierte en acciones y las bolsas caen, el valor de esas acciones puede disminuir y, por tanto, también puede hacerlo el valor liquidativo del fondo.

Lo mismo ocurre con otros mercados: renta fija, materias primas, inmobiliario, etc.

Supongamos que inviertes 10.000 € en un fondo de renta variable.

Si las empresas que forman su cartera sufren una caída importante en bolsa, el fondo puede pasar a valer 9.000 €, 8.000 € o incluso menos.

Por eso, un fondo diversificado puede reducir determinados riesgos, pero no elimina el riesgo de mercado.

Este riesgo es especialmente importante en los fondos que invierten en renta fija.

Cuando cambian los tipos de interés, el precio de muchos bonos también puede cambiar.

De forma general, cuando los tipos de interés suben, los bonos existentes pueden perder valor en el mercado, especialmente aquellos con vencimientos más largos.

Aquí aparece otro concepto importante: la duración.

La duración permite aproximarnos a la sensibilidad del precio de un bono o de una cartera de renta fija ante cambios en los tipos de interés.

En términos sencillos:

A mayor duración, normalmente mayor sensibilidad a las variaciones de los tipos de interés.

Por eso, decir que un fondo invierte en renta fija no significa que su valor no pueda caer.

Existe cuando el fondo invierte en deuda emitida por empresas, gobiernos u otras entidades.

El riesgo consiste en que el emisor pueda tener dificultades para cumplir sus obligaciones de pago.

No todos los emisores tienen la misma calidad crediticia.

Por ejemplo, una cartera formada principalmente por deuda de emisores con elevada calidad crediticia tendrá unas características de riesgo diferentes de otra que invierta en deuda de empresas con una calidad crediticia menor.

Por eso es importante saber quién está detrás de los activos que tiene el fondo.

Si un fondo invierte en activos denominados en monedas diferentes del euro, existe riesgo de divisa.

Imagina que un fondo compra acciones estadounidenses.

Aunque las acciones no cambien de precio, una variación importante entre el dólar y el euro puede afectar al valor de nuestra inversión cuando la expresamos en euros.

Por tanto, al invertir en un fondo internacional debemos fijarnos no solo en dónde invierte, sino también en en qué monedas están denominadas sus inversiones y si utiliza o no mecanismos para cubrir ese riesgo.

5. Riesgo de liquidez

La liquidez es la facilidad con la que un activo puede comprarse o venderse sin provocar una variación significativa de su precio.

Algunos activos son muy líquidos y pueden negociarse con facilidad. Otros pueden ser mucho más difíciles de vender, especialmente en determinadas circunstancias de mercado.

Si un fondo invierte en activos poco líquidos, puede tener más dificultades para vender determinadas posiciones rápidamente y al precio esperado.

Este riesgo puede adquirir especial importancia durante periodos de tensión en los mercados.

La diversificación es una de las principales herramientas para reducir determinados riesgos.

Pero no todos los fondos están igualmente diversificados.

Un fondo puede estar muy concentrado:

  • En unas pocas empresas.
  • En un determinado sector.
  • En un país.
  • En una región.
  • En un tipo concreto de activo.

Por ejemplo, un fondo especializado exclusivamente en empresas tecnológicas puede beneficiarse mucho si ese sector evoluciona favorablemente, pero también puede sufrir una caída importante si ese sector atraviesa dificultades.

Diversificar no elimina el riesgo, pero evita depender tanto de una única fuente de rentabilidad.

Los fondos que invierten en mercados emergentes pueden estar expuestos a riesgos adicionales.

Estos mercados pueden presentar mayor volatilidad y pueden verse afectados por factores económicos, políticos, regulatorios o monetarios específicos.

También pueden existir diferencias en:

  • Regulación.
  • Transparencia de los mercados.
  • Liquidez.
  • Estabilidad económica.
  • Riesgo de divisa.

Por eso, un fondo que invierte en mercados emergentes puede experimentar variaciones importantes en su valor.

Es el riesgo de que un problema importante afecte a una parte amplia del sistema financiero o a los mercados en general.

Una crisis financiera, un acontecimiento económico extraordinario o una fuerte perturbación de los mercados puede provocar caídas simultáneas en diferentes tipos de activos.

En estas situaciones, la diversificación puede ayudar, pero no garantiza que una cartera permanezca estable.

Los fondos de inversión cuentan con un indicador de riesgo que permite situarlos en una escala del 1 al 7.

De forma general:

1 → menor riesgo potencial

7 → mayor riesgo potencial

Pero hay algo que conviene tener muy claro:

El indicador sirve como referencia para comparar el nivel de riesgo de diferentes productos, pero no sustituye al análisis de la documentación del fondo.

Antes de invertir conviene revisar qué activos tiene, cuál es su política de inversión, dónde invierte, qué riesgos específicos asume y cuáles son sus costes.

No.

La diversificación es una herramienta fundamental para distribuir el riesgo entre diferentes inversiones, pero no convierte una inversión en segura.

Imagina que tienes 10.000 € invertidos en una única empresa.

Si esa empresa pierde un 50 % de su valor, el impacto sobre tu inversión será enorme.

Si esos mismos 10.000 € están distribuidos entre cientos o miles de empresas, el impacto de la caída de una sola compañía será mucho menor.

Pero si cae el mercado en general, una cartera diversificada también puede perder valor.

Diversificar reduce determinados riesgos; no elimina el riesgo de invertir.

Esta es una de las preguntas más importantes.

No debemos confundir la protección de los activos de un fondo con una garantía frente a las pérdidas de mercado.

Si las inversiones del fondo pierden valor, el inversor puede perder dinero.

Los mecanismos de protección que puedan resultar aplicables en determinadas circunstancias no garantizan que el valor de las inversiones vaya a mantenerse ni que vayamos a recuperar siempre el dinero invertido.

Por eso, antes de invertir es importante entender exactamente qué protección existe y qué situaciones cubre.

Antes de contratar un fondo no deberíamos quedarnos únicamente con su rentabilidad histórica.

Hay varios elementos que merece la pena revisar.

Acciones, bonos, depósitos, derivados, inmuebles, materias primas u otros activos.

España, Europa, Estados Unidos, mercados emergentes, todo el mundo…

Comprueba si depende mucho de determinadas empresas, sectores o países.

Una inversión internacional puede incorporar riesgo de divisa.

Consulta el indicador de riesgo y la documentación del fondo.

No todos los fondos están pensados para el mismo periodo de tiempo.

Las comisiones y otros gastos reducen la rentabilidad que finalmente recibe el inversor.

Este es uno de los conceptos que más conviene entender antes de invertir.

Supongamos que inviertes:

10.000 €

El fondo cae un 30 %.

Tu inversión pasa a valer:

7.000 €

Ahora bien, para volver desde 7.000 € hasta los 10.000 € iniciales, necesitas una subida de aproximadamente:

42,86 %

Esto demuestra por qué las grandes pérdidas tienen un impacto importante sobre nuestra inversión.

No debemos pensar:

“Si cae un 30 %, solo necesita subir otro 30 % para recuperar lo perdido.”

No es así.

Antes de invertir, intenta responder con sinceridad a estas cinco preguntas:

Si no puedes responder a estas preguntas, probablemente necesitas conocer mejor el producto antes de invertir.

Un fondo de inversión no es peligroso por el simple hecho de tener riesgo.

El problema aparece cuando invertimos en un producto cuyo funcionamiento, riesgos o posibles pérdidas no comprendemos.

Un fondo puede ser adecuado para un determinado inversor y no serlo para otro.

Por eso, no existe un fondo universalmente adecuado para todo el mundo.

Lo importante es que exista coherencia entre:

Tu objetivo → tu horizonte temporal → tu capacidad para asumir pérdidas → el riesgo del fondo.

Cuando analizamos un fondo de inversión es fácil fijarnos en el porcentaje que ha ganado durante los últimos años.

Pero la rentabilidad pasada no nos dice cuánto podemos perder en el futuro.

Antes de invertir debemos entender qué tenemos delante.

La pregunta correcta no es:

“¿Cuánto puedo ganar con este fondo?”

La pregunta debería ser:

Porque invertir mejor no consiste en evitar todos los riesgos.

Consiste en conocerlos, asumir solo los que podemos soportar y tomar decisiones coherentes con nuestros objetivos.

Recuerda

Mayor rentabilidad potencial suele implicar mayor riesgo.

Diversificar ayuda, pero no elimina las pérdidas.

Un fondo con riesgo 1 no significa riesgo cero.

Y nunca deberíamos invertir en algo que no entendemos.

3 comentarios en «¿Cuáles son los riesgos de un fondo de inversión?»

  1. Un aporte muy interesante. Muchas gracias por la información. Un cordial saludo.

  2. Un gran artículo! Ayuda a informare sobre estos tipos de inversiones y sopesar si son las adecuadas o no para uno. Gracias por compartirlo. Saludos!

Los comentarios están cerrados.