¿Estoy preparado para empezar a invertir?
Aquí no volvemos a definir riesgo, rentabilidad o liquidez: esos conceptos pertenecen a Entiende. El objetivo es comprobar si tu situación financiera permite dar el paso de ahorrar a invertir.
Asegura primero tu base financiera
Antes de invertir, revisa que tus gastos estén bajo control y que dispongas de margen suficiente. Invertir no debería utilizarse para solucionar un presupuesto que no funciona.
Protege los imprevistos
Un fondo de emergencia reduce la probabilidad de tener que vender inversiones en un mal momento para afrontar un gasto inesperado.
Revisa tus deudas
Compara el coste y las condiciones de tus deudas con tus prioridades financieras. Determinadas deudas pueden requerir atención antes de asumir riesgo de inversión.
Separa el dinero que puedes necesitar
No destines a inversiones de largo plazo dinero que puedas necesitar próximamente. El horizonte de cada objetivo condiciona lo que puedes hacer con ese capital.
Define para qué quieres invertir
Invertir sin objetivo dificulta decidir cuánto aportar, durante cuánto tiempo y qué nivel de incertidumbre puedes aceptar.

