Empezar a invertir puede parecer complicado cuando todavía no conoces bien cómo funcionan los mercados financieros. Cuánto dinero necesitas, cuándo debes empezar, qué productos elegir o cuánto riesgo asumir son algunas de las primeras preguntas que suelen aparecer.
En este episodio de Finect Talks, Gregorio Hernández aborda precisamente esas dudas y explica su visión sobre cómo dar los primeros pasos en el mundo de la inversión.
No todas sus propuestas tienen por qué ser adecuadas para todos los inversores, pero la conversación deja varias ideas interesantes para construir una estrategia con más criterio.
«El mayor riesgo al empezar a invertir no es saber poco, sino invertir sin entender lo que estás haciendo.»
Índice de contenido
El episodio en 1 minuto
El episodio gira alrededor de una pregunta sencilla: ¿cómo puede empezar a invertir alguien que parte prácticamente desde cero?
Finect Talks plantea algunas de las dudas más habituales de un principiante y conversa con Gregorio Hernández, divulgador financiero y autor de varios libros sobre inversión.
APRENDE → EMPIEZA → INVIERTE CON CRITERIO → DIVERSIFICA → PIENSA A LARGO PLAZO
Una idea aparece repetidamente: el conocimiento ayuda a comprender mejor los riesgos asociados a la inversión.

1. ¿Cuánto dinero necesitas para empezar a invertir?
Probablemente menos del que imaginas. Uno de los errores habituales consiste en pensar que invertir es algo reservado a personas con grandes patrimonios.
Actualmente existen productos y plataformas que permiten comenzar con cantidades relativamente pequeñas. Pero la pregunta realmente importante no debería ser únicamente cuánto dinero necesitas, sino cuánto puedes invertir sin necesitarlo a corto plazo.
Antes de invertir conviene tener controlados nuestros gastos, evitar determinadas deudas y disponer de un fondo de emergencia. Puedes ampliar este punto en nuestra guía sobre cómo crear tu fondo de emergencia.
Primero construye una base financiera. Después empieza a invertir.

2. ¿Cuál es el mejor momento para empezar?
Esperar al momento perfecto puede convertirse en una buena forma de no empezar nunca. Gregorio Hernández defiende la importancia de comenzar pronto y pensar en periodos largos de tiempo.
Cuando invertimos a largo plazo, el tiempo permite que actúen dos fuerzas importantes: las aportaciones periódicas y el interés compuesto.
Eso no significa que cualquier momento sea bueno para comprar cualquier inversión. Significa que, para alguien que está construyendo patrimonio durante décadas, intentar adivinar continuamente los máximos y mínimos del mercado puede ser menos importante que mantener una estrategia coherente.
El objetivo no debería ser encontrar el momento perfecto. Debería ser construir un buen proceso.
3. El miedo a invertir se combate con conocimiento
Muchas personas mantienen durante años todo su dinero en cuentas porque consideran demasiado arriesgada cualquier inversión. Otras hacen exactamente lo contrario: empiezan a invertir sin comprender realmente dónde están colocando su dinero.
Una de las ideas de Gregorio Hernández es que parte del miedo a invertir procede del desconocimiento. Aprender qué es una acción, cómo funciona un fondo, qué significa diversificar o por qué fluctúan los mercados permite tomar decisiones más conscientes.
Pero aprender no significa eliminar el riesgo. Conocer una inversión no impide que pierda valor; permite entender mejor qué riesgos estamos aceptando.
4. Invierte solamente en aquello que entiendas
Si no eres capaz de explicar de manera sencilla cómo funciona una inversión, quizá todavía no estés preparado para poner tu dinero en ella.
Antes de invertir deberías poder responder, como mínimo: ¿en qué estoy invirtiendo?, ¿cómo podría ganar o perder dinero?, ¿qué costes tiene?, ¿cuánto tiempo debería mantenerla? y ¿qué podría provocar una caída importante de su valor?
No necesitas convertirte en analista financiero. Pero sí necesitas entender dónde está tu dinero.

5. ¿Empezar directamente invirtiendo en bolsa?
Aquí aparece uno de los puntos más característicos de la filosofía de inversión de Gregorio Hernández. En la entrevista plantea la posibilidad de comenzar invirtiendo directamente en empresas conocidas y negocios que podamos comprender, dentro de una estrategia orientada al largo plazo.
Es una alternativa posible, pero merece una puntualización: comprar acciones individuales no es necesariamente la opción más sencilla para todos los principiantes.
Seleccionar empresas exige analizar negocios, valorar riesgos y construir una cartera suficientemente diversificada. Otros inversores pueden preferir fondos de inversión, fondos indexados o ETF diversificados.
No existe una única puerta de entrada a la inversión. El vehículo elegido debería ser coherente con tus conocimientos, objetivos, horizonte temporal y tolerancia al riesgo.
6. Diversificar para no depender de una sola apuesta
Invertir en una única empresa puede salir extraordinariamente bien. También extraordinariamente mal.
Por eso la diversificación constituye uno de los principios básicos de la gestión del riesgo. Podemos diversificar entre empresas, sectores, países, tipos de activos y momentos de entrada.
Diversificar no garantiza beneficios ni evita las caídas del mercado. Su función es evitar que nuestro futuro financiero dependa excesivamente de lo que ocurra con una única inversión.
7. Invertir poco a poco
Otra de las ideas comentadas en el episodio es realizar inversiones periódicas. En lugar de esperar indefinidamente para acumular una gran cantidad, podemos establecer aportaciones recurrentes adaptadas a nuestra capacidad económica.
La cantidad dependerá de cada persona. Lo interesante es convertir el proceso en un hábito:
INGRESOS → AHORRO → INVERSIÓN
Esto puede reducir la dependencia de decisiones emocionales y favorecer la constancia.
8. El largo plazo cambia nuestra forma de invertir
Cuando nuestro horizonte es de semanas, cualquier movimiento del mercado parece enorme. Cuando pensamos en décadas, la perspectiva cambia.
Gregorio Hernández es especialmente partidario de la inversión a largo plazo y de construir patrimonio progresivamente. Pero largo plazo no significa comprar cualquier activo y olvidarnos de él.
Pueden cambiar las empresas, los mercados, nuestra situación personal y nuestros propios objetivos.
Invertir a largo plazo significa mantener una estrategia. No dejar de pensar.

9. Las comisiones también forman parte de la rentabilidad
Una comisión puede parecer pequeña durante un solo año. El problema aparece cuando se repite durante décadas.
Los costes reducen directamente la rentabilidad que permanece en nuestro patrimonio y también el capital que podría seguir generando rendimientos futuros.
Antes de contratar una inversión conviene conocer sus comisiones de gestión, custodia, compraventa, cambio de divisa y otros gastos.
10. Errores que deberíamos evitar al empezar
Entre los errores frecuentes están invertir dinero que vamos a necesitar pronto, empezar sin colchón financiero, comprar únicamente porque algo está subiendo, concentrar demasiado dinero en una inversión, invertir en productos que no entendemos, ignorar las comisiones o cambiar continuamente de estrategia.
Evitar grandes errores puede ser más importante que intentar encontrar continuamente inversiones extraordinarias.
11. Inversión e independencia financiera
Otro de los temas de la conversación es la independencia financiera. Gregorio Hernández plantea que debería contemplarse como un objetivo mucho más natural.
No tiene por qué significar hacerse millonario ni dejar de trabajar a una edad concreta. Puede significar conseguir que nuestro patrimonio nos proporcione cada vez mayor capacidad de decisión.
La verdadera utilidad del patrimonio no es acumular una cifra. Es ampliar nuestras opciones.
Lo que más nos gusta del episodio
Habla de inversión para personas que están empezando. No comienza con estrategias sofisticadas, sino con preguntas mucho más importantes: cuánto necesito, cuándo comienzo, dónde puedo invertir y qué debería conocer antes.
Lo que debemos poner en contexto
La entrevista refleja en buena medida la filosofía inversora de Gregorio Hernández, especialmente favorable a la inversión directa en empresas y a una estrategia bursátil de largo plazo.
Es una estrategia posible, pero no es la única. Un principiante también puede construir una cartera mediante fondos de inversión, fondos indexados, ETF u otros activos, dependiendo de sus circunstancias.
Cada persona necesita encontrar un equilibrio entre rentabilidad esperada, riesgo, plazo, liquidez y tranquilidad.
¿Para quién recomendamos este episodio?
Especialmente para quien está empezando a interesarse por la inversión, tiene ahorros pero no sabe qué hacer con ellos, quiere entender los principios básicos antes de elegir productos o ya ha comenzado a invertir pero necesita ordenar conceptos.
Nuestra conclusión
No necesitas conocer todo el mercado financiero para empezar. Pero sí deberías conocer lo suficiente para entender las decisiones que estás tomando.
ORDENA → AHORRA → PROTÉGETE → APRENDE → INVIERTE → DIVERSIFICA → MANTÉN EL RUMBO
Empieza poco a poco. No inviertas dinero que puedas necesitar. No persigas continuamente la inversión de moda. Y, sobre todo, no pongas tu dinero en algo que no entiendas.
Información, no asesoramiento
El contenido de Mejora tu Economía tiene una finalidad exclusivamente informativa, educativa y divulgativa. No constituye asesoramiento financiero, de inversión, fiscal o legal, ni una recomendación personalizada para comprar, vender o mantener ningún producto o activo. Las decisiones financieras deben valorarse según las circunstancias de cada persona y, cuando sea necesario, con un profesional debidamente autorizado. Toda inversión implica riesgos, incluida la posible pérdida del capital. Consulta el descargo de responsabilidad.